CAPITULO I – ¿Cómo Conocí a Lizzy?
Todo comenzó una tarde verano muy soleada, antes de ese día
el amor no había sido la mayor prioridad en mi vida de hecho no era ni una
prioridad menor para mí, lo recuerdo claramente por que odio mucho el sol, es
raro porque es lo que mantiene la vida en el planeta pero sinceramente odio esa
gigantesca bola de luz infernal, en fin, como lo mencione anteriormente la
conocí en clases de proyección grafica teníamos esa clase junto dos días a la
semana, también los recuerdo porque desde ese día se convirtieron en mis
favoritos; no veía la hora de que fuera lunes y jueves para de entrar a las
clases que tenía junto a ella… “¿Qué es la proyección para ustedes? Y hablo en
el sentido estricto de la palabra” esta pregunta fue lanzada por el profesor a
toda la clase éramos 41 personas, el silencio lleno toda la sala, y solo una
persona habló y lleno el silencio ensordecedor que invadía la sala y esa fue
Lizzy Adkins, todos se quedaron mirándola consternados como si hubiera ocurrido
un milagro ante sus ojos, ella supo darle repuesta a una pregunta tan simple y
a la vez tan compleja que nadie fue capaz de dar respuesta, el Sr. Glenn
Sanders quedo ‘extasiado’ con la respuesta tanto así que lo expreso en voz alta
y lo anotó en su libreta, agregó que era la primera estudiante en todo su vida
como maestro que daba una respuesta acertada a esa pregunta y le dijo que en su
libreta solo anotaba frases de genios de la historia y que era la primera
persona común en ser anotada en su libreta… Se imaginaran la cara de todos pero
no la mía, sentí un flechazo en el corazón, dirán que es muy cursi, pero
literalmente caí rendido ante su inteligencia, y creo que es por la ausencia
casi completa de esta cualidad en mí que me atrajo principalmente, porque
además de inteligente, Lizzy era bella, era la mujer perfecta, tan buena para
ser real… ¡Oh Dios estoy en el cielo!
Desde aquella tarde diariamente intentaba llamar su atención
de muchas formas pero no lo conseguía, que puedo decir, estaba nervioso porque
no tuviera una mala impresión de mí, y tampoco era un adonis, ni mi amigo lo
era, así que a quien podía recurrir? Solo el destino sabía y ni por más que lo
intenté obtuve su atención, hasta que un día vino a mí de la forma en la que
menos pensaba, recuerdo que sus primeras palabras para mi fueron: “Hey Sean”
recuerdo que me sorprendió oír esa voz pronunciar mi nombre, fue tal la impresión
que empecé a sudar a ríos, ella me preguntaba sobre algo relacionado con la
clase, y yo solo pensaba en expresarle mi amor, abalanzarme sobre ella y
besarla, ¡Que tensión!… desde aquel lunes nos hicimos ‘colegas’ porque siempre
que no entendía algo o ‘pretendía’ no entenderlo le preguntaba a Lizzy, ella
siempre tan amable y adorable me respondía, me deleitaba el simple hecho de oír
su voz, ¡Que loco!